La antítesis
En un rincón del último jardín, bajo un almendro cuyas ramas antaño aparecían cubiertas de flores y hoy secas y escasas, apenas ofrecen un poco de sombra y de cobijo en el seno de su abrazo.
Hoy en ese árbol triste y olvidado, como símbolo de lo que fue y no es, he querido sepultar las cenizas de lo que fui y no soy.
Entre las cenizas ...... mis mascaras, mis etiquetas que no me pertenecen ... porque no las escogí, y todo aquello que ya no necesito, que ya no pienso usar........
La vuelta liviana, hacía el jardín florido de mi nueva vida, próximo, cálido, cercano, bello, compartible. En su centro un árbol sin nombre, como símbolo de su nueva identidad.
Brisa Urbana
10/05/2004 16:15