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Claraboya

cuerda beso rosa
Mira a través de ella y deja pasar tu luz.

Perdida de oportunidad / Parte II

“Chaman”, era el apodo con el que dejo su último empleo, cansado de su actividad burocrática tan lejos de su verdadera vocación.

-Hospital General precisa de Director para reincorporación inmediata, así rezaba el anuncio, o más bien, lo que ahora recordaba de él que le llevo a el puesto que ocupaba-

No lo dudó ni un instante, y ahora estaba allí, en la residencia remota en un lugar perdido y a la vez idílico

Ubicada en una preciosa bahía, desde la que divisar eternos atardeceres, con alojamientos estilo “suite” para sus inquilinos, con enormes espejos, y un precioso jardín inundado de árboles, bajo cuya sombra se alineaban bancos multicolores que esperaban a los transeúntes cotidianos.

El, la había visto a lo lejos, y una atracción indefinible le coloco a su lado en el rincón más hermoso del jardín, en el mismo instante en que ella se desplomaba la recogió prácticamente al vuelo, y así se quedo durante algunos minutos observándola, una sonrisa de ternura le iluminaba el rostro mientras su corazón cambiaba de dueño…

Carla, que así se llamaba la mujer de la que se había enamorado desde el lado infinito de su corazón, fue trasladada al hospital donde él trabajaba, durante todo el tiempo que duró el examen, Carla estuvo prácticamente inconsciente, sólo durante unos segundos, ella abrió los ojos..... pero en aquel único instante en que sus miradas se cruzaron Chamán entendió que Carla tenía que curar algo más que su cuerpo maltrecho, tenía que curar otras heridas, por las que sus conocimientos médicos poco podían hacer, pero si su amor recién nacido.

Cuando Carla empezó a sentir nuevamente su cuerpo, una tormenta de espesos nubarrones, empezó a cubrir el cielo de su mente, deseaba no despertar, continuar su sueño, pero en ocasiones necesitaba abrir los ojos para conectarse con la realidad, empezó a acostumbrarse a su sonrisa cada vez que cedía a su impulso, y poco a poco su sonrisa, se ampliaba y no sabía como cada vez abarcaba más y más espacio, hasta que un día decidió dejar sus ojos abiertos, para ver aquel hombre de tez morena, que día tras día le acompañaba en su soledad, hasta que un día se dio cuenta de que ya no estaba sola.

Carla no recordaba como había llegado hasta allí, no recordaba quien era, y como era su vida, pero confió, confió como su intuición le decía no había confiado jamás, poco a poco las pericias médicas fueron sanando su cuerpo, y poco a poco ella, empezó a sanar su alma, primero le puso unas dosis de ilusión, de esperanza, pero lo que realmente la curó fueron las grandes dosis de amor que recibió.

Al cabo de tres semanas, Carla salía del hospital, seguía sin recordar muchas cosas de su pasado, pero tenía un hermoso presente, y un esperanzador futuro, aquella tarde mientras paseaban por la bahía cogidos de la mano, un hermoso atardecer rodeo sus cuerpos mientras se besaban apasionadamente, sus cuerpos sincronizados trazaban círculos, al ritmo de una música imaginaría.

Brisa Urbana
Coautor: "La Mirada del Angel"

Agradecimientos a Quique, por su sugerencía y colaboración y a tod@s vosotr@s por hacer que un simple relato, se convierta en algo más, gracias a vuestros enriquecedores comentarios y sugerencias.
07/07/2004 00:26 #. Relatos


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