Claraboya

cuerda beso rosa
Mira a través de ella y deja pasar tu luz.

Pensamientos y Lágrimas

El pensamiento es el origen de todo, por tanto si alguien controla nuestro pensamiento, puede controlar nuestra vida lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos. Pero si quien lo controlo soy yo, entonces quiere decir que estoy caminando hacía la integridad de mi ser. Y ser una persona integra donde lo que pienso, digo y hago, están en perfecta armonía es para mí la esencia de la existencia, de la mía.

Se me ocurren muchas formas de controlar el pensamiento humano, de hecho creo que desde que nacemos un buen equipo de especialistas se ponen a trabajar para conseguir con éxito nuestro control.

Nos infunden miedos camuflados de buenas intenciones, nos imponen normas imposibles de cumplir en su totalidad para que así siempre nos sintamos en deuda con el mundo y con nosotros mismos.

Instalan prejuicios en nuestro pensamiento que poco a poco nos van carcomiendo hasta llegar a nuestra alma, a nuestra nulidad como seres pensantes, para que no tengamos escapatoria.

Pero lo peor de todo, lo peor de todo, creo que es, que nos hacen licenciar en esa carrera hacía la coacción del pensamiento, para que cuando un nuevo ser llega a este mundo, formemos parte de forma inconsciente de ese equipo de controlers que somos todos.

Un día, quizás fue ayer, me senté y lloré.

A veces las lágrimas no son lágrimas de tristeza, o sí. A veces las lágrimas son lágrimas de rabia y de impotencia. A veces las lágrimas son lágrimas por la valentía olvidada en los recuerdos de la infancia. A veces las lágrimas son sólo lágrimas, porque no deseamos analizarlas no vaya a ser que nos expliquen más cosas de las que estamos preparados para escuchar.

¿Cómo son tus lágrimas?

Mis lágrimas son densas, en cada lágrima voy vertiendo un poco de mi tristeza para que mientras esas lágrimas que caen como caricias húmedas por mi rostro, como un beso dulce y apasionado, que humedece todo mi ser, se evaporan, se evaporen también las penas que las han hecho presentes.

Mis lágrimas huelen a existencia porque ellas me recuerdan que aún no he muerto y que las cosas y las personas no me son indiferentes.

Mis lágrimas saben a sal, como el mar, porque son intensas y en cada gota se condensan todos mis sentimientos en ese instante.

Brisa Urbana.
25/07/2004 06:02


Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]