.jpg)
Gracias es preciosa
¿Qué pasa cuando un hermoso sueño muere, sin haber vivido lo suficiente para poder verlo convertido en realidad?
Primero sientes rabia e impotencia por lo que pudo haber sido y no fue, por haber estado tan cerca y ahora sentir como se aleja poco a poco, y sabes que llegará un momento en que su imagen resulte casi invisible, aunque desearías que ese momento no llegará nunca.
Luego lloras, lloras, como si no pudieses parar de llorar, como si el llanto tuviera voluntad propia y parece que tu rostro remodelado por la sal de las lágrimas, vaya a borrarse para siempre, y con él los sueños que están por venir y ese dolor te agrieta el alma.
Después perdonas, le perdonas por haberse ido sin avisar, por haberte abandonado, por haberse incumplido, y es justo en ese momento en que el perdón llega a tu corazón, cuando te das cuenta de que sigue viviendo en ti, y mientras lo hace sabes que en realidad no ha muerto y mientras vive en ti, tú sigues viviendo en él, a pesar de su ausencia.
Por último, ves una flor y sientes que es la primera vez que has visto una flor. Y alguien te da un beso. Y sientes que ese beso es como si fuera el primer beso que te dan. Y en ese momento tú eres ese beso, eres su humedad, su ternura, su pasión y su amor convertido en unos únicos labios y entonces levantas la mirada y descubres con la mirada del amanecer que acaba de nacer un nuevo sueño.
Brisa Urbana