¿Te gusta vivir al límite, verdad? sentencias más que preguntar.
Yo sonrío como siempre, miro hacía arriba y no encuentro el techo, en su lugar un bello cielo azul con algodones blancos, infinito, hasta donde mi vista alcanza.
Los únicos límites que conozco, son los que señala mi mente, los que registra mi corazón y los que recortan las libertades ajenas.
Avanza hacía ti mi mirada llena de ternura, tus terribles guerreros se rinden ante la evidencia de mí supremacía.
Y en la bandera blanca de tu mirada, una frase impresa en negrita en la que reza “Princesa del aire" ya encontraré la forma de abordar tus dominios y conquistar tu reino.
El eco de mi silencio eleva las palabras sin pronunciar y consigue una tregua indefinida, quizás porque te das cuenta de que no existen muros que me protejan porque mis tesoros no se pueden robar.
Brisa Urbana