
Hace dos años y cinco días que tengo un blog. ¿Porque tengo un blog?
No siento nostalgia de como me sentía en aquel momento, no estaba sola, pero por alguna extraña razón interior, me sentía como si fuera la rama de un árbol en el que se habita, con quien compartes raíces, pero al que en lo más profundo de tu ser, sientes no pertener.
Escribir me ayudó a reencontrarme conmigo misma, empecé a escribir en tercera persona, quizás porque así me implicaba menos, en esos momentos me fué bien dejar que muchos de mis pensamientos, sentimientos, dudas, inquitudes, miedos, se fueran plasmando en mis escritos, de forma más o menos metafórica. Una vez identificados pude aceptarlos y empezar a modificar lo que no me gustaba. Descubrí que cuando te atreves a dar un poco de tí a los demás, otros pocos muchos de otros, se dan a tí.
Es posible que detrás de escribir en un blog se esconda alguna necesidad, sé que la necesidad quita libertad, pero la libertad es un camino y como todos los caminos se comienza por un primer paso.
Hoy me siento más espontánea, más llena de amor, de ilusión, de pasión, de autoconocimiento, de mí y también porque no, de vosotros. Probablemente habría llegado al mismo punto sin mi blog, pero lo que está claro es que el conoceros ha hecho más fácil mi camino, más bonito, más lleno de luz e incluso aunque pueda parecer todo lo contrario, me ha dado el espacio y la ilusión para valorar lo que en realidad no se puede poseer y que a veces me doy cuenta de que no agradezco lo suficiente recibir.
No creo en la virtualidad de la amistad. Internet puede ser un medio o un fin.
Hoy comienzo de nuevo. Gracias por escucharme, por no dejarme sola, por ayudarme a levantar, por el cariño, por la amistad, por ser, por existir. A veces me pregunto..¿Como serán esas personas que alguna vez entraron, miraron en silencio, me escucharon, pero se fueron sin dejar su huella? Respeto el silencio, pero también os doy las gracias.
Brisa Urbana