¿Dónde está el listón?
Voy a ponerle nombre a mí ausencia, aunque en realidad ¿quién necesita un nombre?
Podría llamarle “Falta de tiempo”, podría llamarle “Carencia” pero si le llamo carencia, querría decir que no tengo hechos que contar. Y si no tengo hechos que contar, podría resignificarlo y plantearme que hago con mi vida. Que no deseo contar los hechos con que cuento. Que de lo que carezco es de palabras que a veces se esconden detrás de mí miedo, y mi miedo se hace más fuerte, o podría ser que fuera mi miedo quien se escondiera detrás de mis palabras para que nadie lo perciba. Y si no es miedo, puede ser que fuera que no me gusta escribir acerca de la imperfección, ¿de mí? pero entonces no habría escrito nada. Y si es que la NADA que está antes que el TODO estuviera ganando espacio y mis palabras se escribieran en blanco. Entonces tú no podrías leerme y yo no podría hablarte, y mi ausencia de perfección crearía un vacío que no se podría llenar. Porque mi ausencia no se podría convertir en presencia en ningún momento.
Y sí aunque haya alguien ahí al otro lado, aunque tú estés, no consigues entenderme, no es lo mismo que si guardará mis palabras en mí. Sí ya no puedo sentirte-sentirme, si ya no puedes mirarme-mirarte, si mis lágrimas no se pudieran evaporar, ¿Querría decir que hoy me he puesto el listón demasiado alto?
Brisa Urbana
26/01/2005 15:37