Conversaciones silenciosas
Su abrazo fundido con el mío en el reencuentro cálido y cercano. Su mirada con el brillo que denota la emoción por el recuerdo revivido de los buenos momentos compartidos.
Su sonrisa tímida y extrovertida a la vez, como esos sentimientos contrapuestos que superponen la belleza de la amistad a la opacidad del desencuentro, y en solo unos segundos y en solo una mirada, es posible recuperar el tiempo perdido.
Deshacer con el calor de una lágrima el hielo que poco a poco se ha ido gestando minuto a minuto, por el frío de la distancia y el olvido.
Hoy como ayer, nuestras miradas no estaban solas y las otras miradas se han sumado a nuestros recuerdos, todas querían hablar a la vez, pero la ventaja es que las miradas a diferencía de las palabras no necesitan callar para que los otros hablen.
Por eso lo mágico de hoy es que ha habido muchas miradas y pocas palabras, pero quizás por eso hemos podido explicarnoslo todo.
Brisa Urbana
16/05/2004 21:23