Díselo hoy
Tenía la mente inquieta,
la mirada transparente,
la voz dulce,
la sonrisa cálida,
el oído atento,
la piel envuelta en un corazón,
un corazón sensible,
frágil y resistente a la vez,
fue, pero ya no es,
cargó tanto sobre sus delgados hombros,
que sucumbió al peso del mundo,
y quedó sumergida en la tierra
como una flor...
y hoy sólo es un recuerdo,
y a los recuerdos no se les puede hablar........
Este poema surge del fruto de una reflexión. A veces nos cuesta tanto decir las cosas bellas que pensamos a nuestros compañeros de viaje, hay como un pudor a hacerlo que no entiendo, ¿Sólo las críticas son constructivas?-Si esperamos al final del trayecto, siempre nos puede quedar la duda, de sí realmente el mensaje fue recibido por su destinatario.
Brisa Urbana.
05/06/2004 10:46