Ese signo de exclamación, no lo merezco... soy solo una mujer, sencillamente compleja, llena de pequeñas incongruencias que a veces duelen y duelen donde más duele, en el alma y se contagia y duelen en otras almas cercanas.
Hoy me he mirado en el espejo y solo he visto un interrogante enorme. Al otro lado... ¿NADA?
Brisa Urbana