
Hoy me sobran las metáforas para transcribir encriptado lo que siento. Me pesan los silencios, me duelen los olvidos, ¿amigos? que un lunes de otoño me querían tanto y un martes de primavera dejaron mi nombre en cualquier banco, bajo un cartel de recien pintado y los momentos esparcidos entre pétalos azules, me ensordece el olor a despedida.
Hoy he roto mi paciencia, hecha añicos me espera en un rincón de casa a que la recomponga y la veo tan segura de mí... que me conmueve, mientras cierro los ojos a la oscuridad y dejo caer mis propias lágrimas de agua de cristal que refleja cristalina mi dolor.
Hoy me oprime el cansancio, me huyeron las palabras de miedo en desvandada, entre la impotencia de un punto final y la esperanza de un nuevo principio. Me miro y observo las secuelas de mi resaca, por beberme la vida a lingotazos. Demasiados grados. Demasiado esfuerzo.
Hoy es conciencia, entre límites de libertad e imperfección, pero aún así, soy capaz de encontrar algo positivo, y es que hoy solo tiene 24 horas y después quien sabe igual regreso a mí y vuelvo a ser "yo" y quito los "ni".
Brisa Urbana