Podría decirte que la primavera se terminó que llegó el otoño que con él los recuerdos se perdieron empujados por el viento cambiando de reino jugando con la ilusión.
Podría pedirte un beso podría acariciar tus manos podría enredarlas entre mi pelo, podría ofrecerte una estrella podrías dejarla escapar en la libertad de su luz.
Podría abandonarme en tu mirada reposar sobre tu almohada regalar mi cuerpo a tus secretos tu despertar a mis sueños, mis alas a tu caminar, secuestrar tus sueños y llenarlos con mí amor.
Y llenarme con tus sueños. porque los sueños para nacer necesitan del deseo de un pensamiento, igual que la luna necesita del deseo de la noche, y el sol para brillar del deseo de un amanecer.