
Hoy he cogido unas tenazadas grandes, alguien me dijo que había una cadena, yo no la veía pero he empezado a cortar a voleo entre dos supuestos eslabones. He empezado a percibir un líquido caliente y un dolor desgarrador, no sabía de donde provenía, cuando por fin me he atrevido a mirar, he visto que estaba cortando mi propia piel. De mi lado había una mano y un corazón y sin darme cuenta los estaba rasgando.
Imagen cedida por Miguel
*******************************************************************
Cuando pedimos ayuda o cuando la recibimos no estamos dependiendo, simplemente estamos ofreciendo o recibiendo, eso no nos hace débiles, en realidad nos hace más fuertes.
Yo creo que la verdadera libertad nace dentro de nosotros. Es nuestra capacidad para elegir, dentro de los límites externos que nos condicionan. Pero.. a veces me pregunto que significa ser libre, que significa depender, que significa apego. Sin embargo mi pregunta más grande, es si pretender ser libre, autodependiente y sin apegos es una simple utopía. Sigo creyendo que lo que más nos pesa en los demás, son nuestras propias carencias, que nos asusta verlas en los otros y no nos atrevemos a reconocerlas en nosotros mismos, por eso nos dan miedo y nos alejamos de ellas. Es más fácil alejarnos y huir nuevamente, que nuestros patrones se repitan a enfrentarnos a ellas.
Brisa Urbana
Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras