¿Juegas con mi relato?
Si pudieras escoger que sentimientos indefinidos sentía la protagonista ¿Cuál le pondrías?. Si pudierás escribir la primera linea de como continuaría ¿Que decidirías?
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Yo continuaba conduciendo, absorta como otras veces en mis pensamientos, ajena a todo, excepto al asfalto y al volante que entre mis manos empezaba a tornarse pegajoso y húmedo, resbaladizo.
La humedad podía provenir de mis manos o de alguna lágrima que resbalaba por mi cara, mientras parada en algún semáforo apoyaba ligeramente mi mejilla sobre el cuero negro.
La carretera parecía indefinida, igual que los sentimientos que me acompañaban en ese corto viaje, ese fue el único motivo que me decidió a hacerlo, su brevedad......
El sonido de un claxon me devolvió a la realidad, la realidad era una carretera solitaria, una Harley que parecía haber salido de la nada y mi vehículo, esa era toda la realidad que mis ojos empañados consiguieron percibir.
Mi instinto me puso en alerta máxima. Súbitamente mi cuerpo se tensó, mi mirada escudriñaba los alrededores en busca de algo o alguien que justificará esa sensación que empezaba a crecer por momentos y que me indicaba que allí cerca, oculto, alguien estaba observando.
En esos pocos segundos en los que se desarrollaba la escena, aún tuve tiempo de observar el sol en una tonalidad naranja que seductor se sumergía entre las olas una y otra vez, refrescantes , atrevidas, juguetonas, con su olor..., con su color, con su pasión, quizás por eso el sol se resistía a ocultarse.
Busqué mi móvil, pero ....no había cobertura, en aquel lugar perdido en el tiempo “no había cobertura”.
Cuando quise volver a mirar un joven estaba situado en la parte delantera del vehículo, parecía que se disponía a cruzar aquel desierto gris... y me miraba, me miraba de una forma extraña, el joven de la Harley no había movido ni un solo músculo pero su mirada también estaba clavada en mi, se había quitado el casco, su melena oscura, su tez morena y sus ojos color miel, le daban un aspecto cálido, mi miedo empezó a disminuir lenta, pero que muy lentamente.
Ambos empezaron a hacerme señas primero ligeras, casi imperceptibles, después más marcadas, ahora eran ellos los que parecían estar poseídos por un miedo me recordó un animal que esta en peligro que se siente atrapado, pero al fijarme en la nube de humo que se iba haciendo más densa me di cuenta que la que estaba en peligro era yo.
El primero en reaccionar fue el motorista se dirigió a la puerta de mi vehículo e intento abrirla pero ...no cedió, desde dentro hice lo propio, pero la puerta se encontraba atascada, mire una vez más pero el segundo hombre no se veía, habría huido por miedo a que el vehículo explotará.....
El golpe sonó seco pero consiguió su propósito y rompió el cristal, mi agilidad y mi figura delgada me permitieron saltar por el hueco que había conseguido forjar, desde fuera me ayudaron a salir, unos escasos segundos, una carrera precipitada y el motor del que la última visión que tuve fueron sus llamas explosionó de forma contundente.
Ahora mi cuerpo empezaba a temblar desobedeciendo cuantas ordenes le mandaba mi cerebro de que se tranquilizara, estaba allí magullada, sin nada, sola sin siquiera mi compañía, entre dos desconocidos, eso sí dos desconocidos que acababan de salvar mi vida.
Brisa Urbana
27/05/2004 01:22