Últimamente curiosos encuentros se suceden en mí vida, como si la fuerza de la gravedad hubiera cambiado de dirección.....
Quizás son esas gafas de sol nuevas, que compré y no uso, esas que me hacen ver la vida de un color diferente. Quizás sea que los demás se han dado cuenta de que necesito gafas para oír, porque mi mirada tiene una visión perfecta, y mis oídos están empezando a necesitar pilas nuevas, a causa del uso frecuente a que están sometidos.
Pero el otro día, cuando intercambiamos irracionalmente nuestras cazadoras por descuido, y nos encontramos para devolvérnoslas, sin conocernos, sin haber mediado palabra, fue extraño que mientras tomábamos un café, o fueron dos, o quizás no tomamos café.....nos descubriéramos como dos viejas amigas, compartiendo nuestros secretos, que dejaron de serlo al entrar en contacto con el aire.
Ahora al cabo de una escasa semana, pienso en nuestro encuentro y me parece sacado de una pintura abstracta, donde dos mujeres comparten parte de su historia en unas dimensiones limitadas, pero sus colores se entremezclan, sus figuras aparecen difuminadas y lo único que parece pertenecer a la realidad de los ojos que las leen es su sonrisa.
Esa sonrisa que dejo de pertenecernos cuando el camarero nos trajo la cuenta...... confusas y expectantes por saber si nos volveríamos a encontrar.....
Las letras circulan caprichosas a su antojo, por un camino de un solo sentido, por eso se entrechocan entre sí en su afán de descubrir la salida.
Intento dibujarlas, modelarlas, sólo deseo complacerlas, que se exhiban descaradas, bellas, dulces, inquietas, peligrosas, sugerentes, atrevidas, pero en la oscuridad en las que las he dejado inmersas, ya no es posible que se encuentren y las palabras se alejan más y más entre sí, ya no se entrelazan y las frases son sueños que sólo existen en mi imaginación..
Aquellos bellos momentos en que las letras se dejaron llevar al ritmo que marcaban los puntos suspensivos, ahora son solo recuerdos, los interrogantes ya no obtienen respuestas, los signos de admiración quedaron en el olvido y en el recuerdo de unos cuantos amigos, y como si del silencio se tratará o de una despedida, un punto final. Un punto y final, como un circulo que cierra un ciclo.
Mañana intentaré salvar el espacio que nos separa. Hoy ya es muy tarde.....
Hoy el mar fuerte, varonil, provocador, se mira en el espejo de la luna, y un manto de estrellas lo cubren para que sus aguas absorban su calor y su luz.
Saben que esta noche, es la noche en que yo dejaré acariciar mis pequeños pies por las juguetonas cosquillas de la arena y mis risas acompañaran sus gemidos y nuestros sonidos se escucharan al otro lado del universo, nuestro propio universo.
Necesito tomar un baño de amor, de sensaciones, de caricias, de ternura, de miradas, de sonrisas, de ilusiones, de amistad, de libertad.
Y mientras me sumerjo en la vida y bailo entre sus olas, dejaré volar mis pensamientos en el vacío, entre las estrellas y el cielo, entre las estrellas y el mar, para después recuperarlos mientras camino hacía algún lugar llamado destino. Brisa Urbana
Hoy me encontré a un conocido que llamaré Miguel, a quien hacía tiempo que no había visto, tras los saludos preliminares, me hizo la pregunta típica, tópica, de....¿Cómo va tu vida? En realidad deduzco que más bien deseaba explicarme como iba la suya.
Aunque no juzgo, creo que a mí también me ha pasado hacer la pregunta y descubrirme minutos después contestándola con todo lujo de detalles, según a quien tengo por interlocutor, aunque honestamente eso no es lo habitual.
El caso es que al cabo de unos minutos de conversación, descubro a Miguel en una de esas frases lapidarías, donde las haya:
-"Mi vida empieza cuando finaliza mi jornada laboral".
Le invite a que me diera más detalles, ya que se que Miguel trabaja muchas horas, con lo cual deduje que debía vivir poco y eso me inquieto.
Animado por mi interés Miguel me aclaró que propiamente Su vida empezaba cuando después de llegar a casa, finalizaba las tareas que tenía pendientes en el hogar.
Así es como conocí que Miguel que suele hacer una jornada de unas 12 horas diarias, más las dos horas diarias que dedica a la puesta a punto de su casa, consumía 14 horas de su vida, en su NO-VIDA.
La conversación después derivo en otros aspectos y el tema quedó aparcado, pero al despedirnos Miguel me comentó que debía marcharse, porqué trabajaba tantas horas, que necesitaba ir a dormir pronto sino al día siguiente no rendía lo suficiente, y le gustaba ver un poco la TV, para estar informado, antes de ir a dormir.
Ello me llevo a pensar, que si quitamos el tiempo que Miguel necesita cada mañana, para levantarse, afeitarse, ducharse, completar su aseo personal y el desplazamiento hacía el trabajo, a Miguel el único tiempo que le queda para vivir es el tiempo que pasa durmiendo, y por lo que interpreté por sus palabras, últimamente el estrés, le impedía conciliar bien el sueño y de hecho hacía tiempo que no soñaba.
Cuando nos despedíamos quise decirle unas palabras, realmente desee compartir mis pensamientos con Miguel, dejarle alguna pregunta para que Miguel la respondiera, camino de su casa, pero la despedida fue tan rápida..... que no tuve tiempo de hacerlo.
En ese momento comprendí porque Miguel y yo a pesar del tiempo que hace que nos conocemos y de la empatía que siempre hemos sentido el uno hacía el otro, nunca hemos llegado a ser mi amigos, no ha habido tiempo para la amistad, en si el tiempo es un recurso que escasea.
Es cierto que Miguel dispone de un buen coche, un piso situado en una bonita zona de la ciudad, y suele viajar en agosto a algún lugar exótico, aunque siempre lo hace sólo. Quizás esas propiedades, le permiten tener una sensación de seguridad basada en las pautas y valores que proclama la sociedad en que vivimos.
Pero realmente ¿Alguien puede desear llevar una No-Vida como la de Miguel?, y sin embargo ¿Cuantos de nosotros conocemos a un Miguel o incluso en algún momento de nuestras vidas podemos confundirnos con él?. Brisa Urbana
Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron, y uno le dio una bofetada al otro.
El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO. Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse.
El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA.
Intrigado, el amigo preguntó: ¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió:
"Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo".
Si algún día no recibes la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya, porque nadie tiene más necesidad de una sonrisa que aquél que no sabe sonreír.
¿Hablamos de amistad?, ¿Hablamos de aptitudes? ¿Hablamos de sonrisas? Quzás una cosa lleve a la otra.....
Yo también he bailado bajo la lluvia, he saltado sobre los charcos, he corrido detrás de las mariposas, he jugado con las margaritas, he dejado caer mi cuerpo sobre la hierva húmeda, he caminado por la playa bajo la luna llena, he dejado huellas en el mar, he escuchado hablar a las sirenas.
Yo también soy un poco tú.
Tú también eres un poco yo.
Recuérdalo la próxima vez que nos encontremos en la ciudad.
Este cuento sufíe, es un punto de referencía para mí, desde el día en que lo lei. Hoy algo vivido me lo ha recordado y lo he querido compartir con vosotr@s, porque creo que invita a la reflexión.
Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada de un pueblo. Un día pasó un joven se acercó y le preguntó lo siguiente:
-Nunca he venido por estos lugares, ¿cómo son la gente de esta ciudad?
El anciano le respondió con otra pregunta:
-¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de donde vienes?
-Egoístas y malvados, por eso estoy contento de haber salido de allá.
-Así son los habitantes de esta ciudad, -le respondió el anciano.
Un poco después, pasó otro joven, se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta:
-Voy llegando a este lugar, ¿cómo son los habitantes de esta ciudad?
El anciano le respondió de nuevo con la misma pregunta:
-¿Cómo son los habitantes de la ciudad de donde vienes?
-Eran buenos y generosos, hospitalarios, honestos y trabajadores. Tenía tantos amigos que me ha costado mucho separarme de ellos.
-También los habitantes de esta ciudad son así, -respondió el anciano.
Un hombre que había llevado sus animales a beber agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano:
-¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta realizadas por dos personas?
-Mira -respondió el anciano-, cada persona lleva el universo en su corazón. Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, también aquí encontrará amigos fieles y leales. Porque las personas son lo que encuentran en sí misma, encuentran siempre lo que esperan encontrar.
Hoy siento que mi luz ha bajado en intensidad. Un nutrido grupo de mosquitos, se acercaron a mí, se posaron en mi envoltura.
Decidí utilizar algún insecticida, cualquier cosa..... para alejarlos, pero al mirarlos más detenidamente descubrí que no se trataba de mosquitos, con estupor comprobé que había diminutas partículas de mi, flotando alrededor de mí propia luz, como si quisieran apagarme.
Lejos de huir por la emisión de calor, se ajustaron a mis movimientos, se pegaron a mi piel, sentí que ya no transmitía esa luz que creo me caracteriza, pero igual es más un deseo que una certeza.
Por suerte hay otras luces y la ciudad seguirá iluminada, aunque probablemente yo no podré verla, me lo impiden las sombras de mi propia oscuridad.
¿Llueve?, ¿Lloras?......., poco importa, en definitiva, sigue siendo agua. AGUA. Quizás es lo único que necesito para calmar mi sed.
Últimamente me siento cambiar, creo que sin ser del todo consciente al principio, una de mis elecciones, me llevó al cambió, en un primer momento, no sopese en exceso lo que mi elección implicaba.....
Sin embargo las elecciones personales, son lo que conforman el tipo de vida que vamos a vivir. Para mí esa decisión fue la realización de un sueño, y me ayudó a encontrar el camino en el que ahora me hallo.
Al perseguir mi sueño, conseguí aprender de mí misma cosas que hasta entonces desconocía, y ahora sólo me queda compartir algunos de mis descubrimientos, superar mis propios límites y continuar mi camino.
Ahora ya no necesito perseguir mis sueños, ahora camino a su lado para que evolucionemos juntos. Ellos parecen tener vida propia que comparten, conmigo y yo comparto con ellos la esperanza y la ilusión de verlos convertidos en realidad.
Aquí sentada frente a ti , sin ninguna idea preconcebida, como si fuera la primera vez que te encuentro, paseo mi mirada por un espacio de tu vida, mientras busco entre tus palabras, encuentro una historia y me dejo arrastrar por ella, como si ya fuera parte de mi historia.
Y mientras te escucho a través de mi mirada, y te recibo a través de mi pantalla, rescato entre las formas que percibo, tú luz y tus sombras, tus temores y tus ilusiones, tus pensamientos, te he visto abandonad@ entre tus letras, te he visto asomad@ a esa ventana, y me he puesto a temblar al verte tan cerca, has entrado en mi espacio vital, y lo curioso es que no me he sentido incomoda por ello.
Aunque sólo sea por esta vez , voy a dejar mi hábito de preguntar todo aquello que no entiendo, porque quizás no encuentre la respuesta, y el no tener respuestas siempre genera en mí una sensación de incertidumbre y eso es lo que menos deseo en estos momentos, ahora sólo deseo poder seguir disfrutando de tu compañía.
Siento debilidad por las historias de final feliz, supongo que mi sonrisa invita a compartir bellos momentos y me encanta coleccionarlos. Las historias son como las fotografías las que dibujan sonrisas las recuerdas con simpatía y cariño. Espero que la disfrutes como yo la disfruto en el recuerdo, al que he ido poniendo adornos, para hacerlo más bonito. ------------------------------------------------------------------------------
Parecía que la ciudad estuviera deshabitada, las calles desiertas, el sol golpeaba con dureza la piel, y el calor empezaba a hacer estragos en mí interior, una especie de fuego recorría mis venas, y empezaba a sentir una necesidad imperiosa de agua. Agua que regará mis sentidos, agua que humedeciera todas mis cavidades, agua que apagará las llamas que empezaban a asomar en mí mirada.
Hacía tiempo que no llegaba tan pronto a una cita, quizás porqué quería asegurarme de que él no iba a aparecer, quería asegurarme que no se trataba de un error. Miré a mi alrededor pero seguí sin descubrir ni un alma, estaba segura de que si hubiese encontrado alguna, provendría de las profundidades del infierno.
El calor volvía a ser latente, por unos instantes lo había olvidado, pero ahora un pequeño picor acompañaba a mi piel que empezaba a enrojecer.
Habíamos quedado en el centro de la plaza, justo al lado de la fuente grande, que ajena a todo dejaba manar el agua por todos sus poros, sus dibujos caprichosos, resaltaban entre el sonido que se entreveía burbujeante y juguetón, cerré los ojos para calarme su música, pero con los ojos cerrados no podía distinguir entre el ruido de los neumáticos arrastrándose sobre el asfalto y el sonido de las gotas de agua entrechocando sus diminutas partículas entre sí.
En mi mente un cortocircuito produjo el efecto domino y en una fracción de segundo todos mis sistemas fallaron, fue entonces cuando mi cuerpo sin consultar, de un salto se introdujo en la fuente, cuando el resto de mí persona quiso reaccionar ya no tenía sentido parar o así al menos se justifico.
Durante unos segundos yo desaparecí como tal, deje de ser yo, y fui agua fresca, sol, hasta convertirme en un punto de luz en el infinito mundo de la felicidad, baile y reí a carcajadas, sola, sin ritmo que marcará mi danza, los pájaros de detuvieron para aprender mi canción, lo bello que resultaba el sonido de mis risas.
Cuando por fin recuperé la voluntad, espere unos minutos a recuperar mi cordura, mis ojos brillantes y confundidos, se fijaron en un destello en el fondo del agua, que reveló una pequeña botella, me acerque a recogerla, pensé que esa fuente que había compartido discreta su agua, se merecía que la dejará bella sin restos de suciedad.
Al coger la botella entre mis manos vi que su marca llevaba mi nombre y en su interior un mensaje, el mensaje decía.......Te quiero.
Por primera vez en mucho rato mi mirada escapo al agua de la fuente, y entonces lo vi oculto tras un ramo de rosas blancas, que se mojaron al saltar en el interior de la fuente y abrazarme.
Alrededor un aplauso tímido al principio y estruendoso después, mezclado con voces que gritaban al unísono, en una jerga incalificable, cerraron el circulo, nos besamos, saludamos, y salimos corriendo del agua, empapados en amor y huimos hacía las sombras ocultas de un corazón.
Hoy me he pasado toda la mañana caminando del revés, con la cabeza tocando el suelo y los pies mirando las estrellas, mis pies felices reposaban sobre mis piernas.
Lo curioso es que a nadie ha parecido extrañarle, me miraban indiferentes, a lo sumo he visto alguna mirada entre sorprendida y curiosa, incluso alguien parecía dispuesto a acercarse y entablar conversación..... pero finalmente ha continuado su camino sin titubear.
Ahora lo sigo viendo todo del revés, pero he llegado a la conclusión de que es el mundo el que se ha dado la vuelta, y yo la única que camino en la posición correcta. De todas formas me he sentido sola en algún momento, vivir de forma diferente es lo que tiene.
Conocí una isla mágica, bella. En ella vivía un solo hombre, era generoso no ocultaba la existencia de su isla, la marcaba en los mapas, para que las buenas gentes pudieran disfrutar de ella, todo lo que existía en su isla lo compartía, siempre tenía un lugar hermoso para mostrarte, una fruta exótica que ofrecerte.
Las playas que rodeaban la isla también estaban impregnadas, de una belleza sublime, su arena fina, blanca. Las aguas que te acercaban a ella.... eran cálidas transparentes. Pero el puente que unía la tierra más cercana y la isla, era de cristal. De un cristal de excelente calidad, pero excesivamente fino. Ello impedía que lo cruzaran varías personas a la vez, podía romperse.....
Desde su isla, contemplaba el exterior, escuchaba la voz de la naturaleza, y la de los otros hombres y mujeres que se acercaban a él, eso le hacía sabio. Sabia escuchar de forma halagadora, pero ese hábito se convirtió en costumbre y cada vez se hacía menos habitual escuchar sus palabras, hasta el punto que algunas se le hicieron extrañas.
Desde entonces he descubierto muchas islas que se comunican entre ellas mediante puentes de cristal, todas ellas son bellas y están habitadas por hombres y mujeres generosos y con valores que me encantaría descubrir, pero a veces los puentes de cristal son frágiles y acaban por romperse y en la invisibilidad de las sombras ocultas tras el ocaso, se pierden figuras e historias que difícilmente podrán recuperarse.
A pesar del desánimo que a veces produce verte inmersa en aguas profundas, la dificultad que supone mantenerte a flote y el desgaste que acarrea intentar llegar nadando hasta la orilla, en los días que me consume la distancia intento acercarme a alguna de mis islas preferidas y visitarla aunque a veces no encuentre a nadie en casa, nunca me arrepiento. Quizás mañana....... lo vuelva a intentar.
Hoy he pensado no pensar. Voy a declararme este día como día de la irreflexión. Creo que mi mente necesita un día sabático aunque sea martes, y me lo voy a tomar a partir de ahora, que empieza el día aunque sea de noche. Hoy todo lo que decida lo haré sin pensar........ así que espero no tener que tomar muchas decisiones, por lo que pueda pasar. Bueno igual hago alguna pequeña excepción.....
Voy a colocarme la sonrisa, eso no me costará mucho porque soy de sonrisa fácil, y así al verme la sonrisa como no pensaré porque la llevo puesta, me sentiré muy feliz y seré FELIZ, voy a empezar a disfrutar de mi día feliz.
Si tú también quieres ser feliz, sólo tienes que sonreír y dejo esta frase que encontré en algún lugar (ni idea de quien, ni donde y como no voy a pensar......)
"No sonreímos porque somos felices, somos felices porque sonreímos"
Tenía la mente inquieta, la mirada transparente, la voz dulce, la sonrisa cálida, el oído atento, la piel envuelta en un corazón, un corazón sensible, frágil y resistente a la vez, fue, pero ya no es, cargó tanto sobre sus delgados hombros, que sucumbió al peso del mundo, y quedó sumergida en la tierra como una flor... y hoy sólo es un recuerdo, y a los recuerdos no se les puede hablar........
Este poema surge del fruto de una reflexión. A veces nos cuesta tanto decir las cosas bellas que pensamos a nuestros compañeros de viaje, hay como un pudor a hacerlo que no entiendo, ¿Sólo las críticas son constructivas?-Si esperamos al final del trayecto, siempre nos puede quedar la duda, de sí realmente el mensaje fue recibido por su destinatario.
"Ser no es parecer, aunque a veces parezco lo que soy"
Esta frase a simple lectura puede parecer algo absurda, y bueno igual resulta que lo es, pero se me ha ocurrido para ilustrar una pequeña reflexión que me gustaría compartir.
Hoy he tenido un día de lo más normal, de hecho demasiado normal, durante unos minutos en los que me he podido permitir relajarme un poco, he empezado a jugar con mis pensamientos, y esa vocecilla que a veces se empeña en liderarme ha empezado a hacerme preguntas......
¿Que harías tú si fueras X?, ¿Cómo habrías reaccionado ante un problema similar al suyo?, ¿Cómo te verías a ti misma, si fueras X?, he ido contestando a las preguntas ordenadamente, cuando he llegado a la tercera, he pensado que probablemente tal y como me vería es como soy, pero eso me ha llevado a otras cuestiones.
¿Es que puede ser de otra manera?, ¿Cómo se puede aparentar lo que no eres?, ¿Por qué me importa tanto saber como creen los demás que soy? ¿Es sólo una cuestión de autoafirmación?, o quizás sea una simple predisposición a causa de la socialización a la que estamos sometidos, que nos induce a esa necesidad insana e inmadura de agradar a los demás por encima y a pesar de nosotros mismos.
Y la última pregunta ¿Por qué tengo que suponer que hay alguien a quien le afecte de alguna manera las apariencias propias o ajenas cuando yo siempre digo que las apariencias no importan?
Hoy suave y lentamente como se esconde el sol en el atardecer. Subida en mi nube preferida, esa que tiene forma de pájaro, he viajado entre las otras nubes, y me he dejado envolver por el cielo azul y por la tierra dorada.
Mientras me balanceaba en un pequeño saliente de mi nube en forma de columpio, he descubierto un arco iris, cada color se difuminaba con el siguiente. Al pasar rozando sus colores, yo también he sido arco iris, mezclada entre la lluvia y el sol.
Y al ver mi reflejo en el lago de los sueños me ha gustado reconocerme, he visto una a una las puertas que cada nuevo color me hacía traspasar. Las puertas hacía mi interior, representadas cada una de ellas por un color que muy pocas personas, tal vez ni yo misma, han podido traspasar.
Algunos se quedaron en el primer color (la primera puerta), tal vez no encontraron la llave de acceso hacía la segunda, tal vez no quisieron continuar, otros y yo misma continuamos el viaje compartiéndolo, puerta a puerta, color a color.
Aunque algunos tramos los he tenido que hacer sola, es bonito poder viajar en buena compañía, el viajar crea adicción ... y a mí viajar me gusta, así que probablemente ......, seguiré viajando hasta traspasar todos los colores.
Su abrazo fundido con el mío en el reencuentro cálido y cercano. Su mirada con el brillo que denota la emoción por el recuerdo revivido de los buenos momentos compartidos.
Su sonrisa tímida y extrovertida a la vez, como esos sentimientos contrapuestos que superponen la belleza de la amistad a la opacidad del desencuentro, y en solo unos segundos y en solo una mirada, es posible recuperar el tiempo perdido.
Deshacer con el calor de una lágrima el hielo que poco a poco se ha ido gestando minuto a minuto, por el frío de la distancia y el olvido.
Hoy como ayer, nuestras miradas no estaban solas y las otras miradas se han sumado a nuestros recuerdos, todas querían hablar a la vez, pero la ventaja es que las miradas a diferencía de las palabras no necesitan callar para que los otros hablen.
Por eso lo mágico de hoy es que ha habido muchas miradas y pocas palabras, pero quizás por eso hemos podido explicarnoslo todo.
Una lágrima para llorar la tristeza, una sonrisa para evaporar una lágrima.
Una flor para tener algo bello que mirar, una mirada para ver la belleza.
Éxito para vivir la vida, una vida para vivirla con éxito
Un reloj para medir el tiempo, tiempo para no tener que mirar el reloj.
Un nombre para un árbol nuevo, una semilla para plantar un árbol.
Una palabra que quieras compartir. Una ilusión que quieras transmitir. Un poema que quieras escribir. Una canción que podamos escuchar. Cualquier cosa que nos pueda servir.
Si has encontrado alguna de estas cosas, tienes dos opciones, guardarla o compartirla, sea cual sea tu decisión será la acertada.
Este post se lo dedico a ese miedo que tantas veces me inoportuna y me impide hacer cosas. Incluso cuando era pequeña en las noches oscuras y sin estrellas a veces me visitaba y me obligaba a encender la luz, ahora y simbólicamente a través de mi claraboya quiero que esa luz esté siempre encendida.
Va por tí
He decidido bautizar a mi miedo con el nombre de Pepe ¿Porqué? Porque Pepe es un nombre corriente y popular, igual que él.
Estoy harta de sus monólogos y de su carácter dominante.
Hoy me he citado con Pepe en un bar de esos de moda, pero no pienso aparecer.
Mañana igual también quedo, es posible que después de 2 ó 3 plantones ..... , decida olvidarme y desaparezca de mi vida para siempre.