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Claraboya

Hablame de tí

Como no dispongo de tiempo para escribir y me apetecía hacerlo, he pensado que hoy me podrías ayudar a escribir éste post. Tengo algunas cosas pendientes pero .... eso será para otro día.

En realidad, lo de que lo escribáis vosotros por mí, es para permitiros que hagáis vuestra “buena acción del día” eso siempre reconforta. ¿o no?

Así que, “HABLAME DE TI “ Comparte una de esas cualidades, virtudes, algo que hagas especialmente bien. Hablemos bien de nosotros! Y por favor no seáis modestos.... :)
Puede ser una buena forma de empezar el día ¿no?

Brisa Urbana

¿Te lo pides?

A veces dan ganas de arreglar el mundo a martillazos de alma, pero lamentablemente el alma es frágil y no entiende de martillos, o así al menos parece que lo interpretamos cada vez que posamos indiferentes nuestra mirada en las injusticias del mundo para desviarla inmediatamente después, sin prácticamente inmutarnos.

Hoy, como ayer, como la semana pasada, como hace un mes..... un solo vistazo al resumen de las noticias del día de cualquier periódico, era suficiente para erizar la piel.

Sin embargo las peores noticias muchas veces ni siquiera aparecen en los periódicos, las encontramos perdidas en cualquier otro medio. Pero no hay que alarmarse, el ruido y las molestias que puedan ocasionarnos, son rápidamente acalladas por nuestras conciencias consumistas que en estos días de rebajas tienen mucho desgaste.

¿Dónde han quedado agazapados nuestros valores? , ¿Es que nunca los tuvimos?. Sería triste pensar que nacimos con ellos pegados a nuestro ser y al cohesionar con nuestras neuronas en desarrollo, fueron disolviéndose con la misma rapidez que aprendíamos a dar nuestros primeros pasos o a decir nuestras primeras palabras.

Aquí entre mis letras, no puedo utilizar el sonido del alma, mi voz, porque nadie lo escucharía, pero si puedo utilizar la ventana de tu mirada y la sensibilidad de mis manos al acariciar el teclado, para que hoy las noticias de los diarios no nos sean indiferentes, por hoy sólo me pido eso.

¿Te lo pides?

Brisa Urbana

Duendes

Cada día cuando me levanto, lo primero que hago es pasar lista. No quiero que ninguno de mis duendecillos se quede dormido, son como los enanitos, mi pequeña familia.

“Día” me besa en los labios, es un beso dulce, tierno, apasionado, él es el duendecillo de la vida, y me encanta ser con lo primero que me encuentro cada mañana al abrir los ojos.

Luego ésta “Ris” él me besa en las mejillas, siempre me coloca dos besos cálidos y profundos, a veces más, sus besos son como pellizquitos que estiran desde las comisuras de mis labios, hasta que sonrío, si algún día no me apetece, sigue y sigue besándome hasta que lo consigue, por eso a veces me hago la remolona.

El tercer duende se llama “Pris” él es el duende de las prisas, en realidad nadie le ha invitado pero desde hace tiempo me visita. Cada día al despertarme y da igual a la hora que me levante, me impone una serie de tareas, para que no me de tiempo de hacerlas, si me levanto pronto me pone más, si me levanto tarde es benévolo, pero él siempre cumple su cometido, me besa como dándome pequeños empujones para que corra y los besitos caen por todas partes, pero siempre con prisas.

Me gusta mucho cantar, sobre todo mientras voy conduciendo, eso se lo debo a “Song” yo pongo la música y él me acompaña al ritmo de las canciones, algún día mientras besa mis cuerdas vocales en cualquier semáforo, alguien nos llamará la atención , por qué últimamente me he dado cuenta de que algún otro conductor nos mira de reojo, mientras nos divertimos al ritmo de alguna canción.

Mis duendecillos son muy especiales para mí, durante el día otros vienen a visitarme, como el duendecillo del trabajo, el travieso, el inconformista, el seductor, ya os daré sus nombres, el último al que veo cada día es al duendecillo “pegaojos” al que encontré perdido en un cuento para niños, siempre viene a besar mis ojos para que tenga dulces sueños.

Así que si algún día te encuentra un duendecillo perdido de besos extraños, por favor indícale el camino de regreso a la Claraboya, yo le estaré esperando, para que deje entrar su luz en forma de besos.

Y de esto ni una palabra nadie, cuento con vuestra discreción, espero que me guardeis el secreto, que como alguien que yo se, los descubra.......estamos perdidos :)
Brisa Urbana.

Aclaraciones

Ayer estuve en una ciudad perdida, perdida que no supe ubicar, porque no aparece en ningún mapa.

Esa ciudad me ha recordado a una isla que visite la semana pasada y que también se veía perdida, el barco que la buscaba no tenía sus coordenadas exactas.

Hoy he encontrado a una mujer perdida en medio de la nada, de ese nada que lo es todo. A veces le pasa, quizás porque busca donde no se puede encontrar, quizás porque no busca y así no se puede encontrar, quizás porque para encontrar debe dejar de buscar.

He de aclarar, que una vez encontré la ciudad descubrí una bella habitante con la que comparto bellos momentos, los mejores.

He de aclarar, que una vez descubrí la isla, quede impresionada por su naturaleza salvaje, y por todo lo bello y natural que tiene lo salvaje.

He de aclarar, que esa mujer descubrió que sólo hay una forma de llegar a la meta y es empezar el camino.

He de aclarar, que el camino se hace más agradable cuando lo haces en compañía, aunque haya algún tramo que debas hacerlo sólo.

He de aclarar, que hoy me siento feliz.

Brisa Urbana.

Que levante la mano

Hoy necesito subir un poco mi autoestima, y he pensado...la mejor manera de conseguirlo es pensando en algo que hagas realmente bien y luego lo compartes, tus amigos compartirán tú éxito, tú te sentirás más feliz y tú autoestima volverá al podio de donde nunca debió de bajar.

Así que supongo que no me tachareis de inmodesta si escribo en letras mayúsculas QUE BUENA QUE SOY APARCANDO, bueno seguro de algún mailiciosillo-a que pueda leer esto dirá ¿Pero Brisa aparcando, que?.
Así que lo voy a volver a escribir para que me quede, nos quede más claro....QUE BUENA QUE SOY ESTACIONANDO MI VEHÍCULO! Sí, por fin... lo he dicho. Y que bien me siento ahora, todo empieza a volver a estar donde debía, no sólo por haberme atrevido a escribirlo, también al recordar.... en que me baso para poder hacer esta afirmación y que sea sincera.

Bueno, bueno.... volverá a pensar el maliciosillo-a ..... pero cuenta, cuenta...En que te basas... porque eso lo puede decir cualquiera..... Pues bien os explico y a ver si hay alguien que lo supere, el desafío esta en el aire.

Que levante la mano, quién......

1.- Alguna vez después de haber finalizado las maniobras para aparcar su vehículo, ha recibido un aplauso, y cuando digo un aplauso es un aplauso de varias personas, es decir más de una, dos, tres, cuatro.....
Pues eso es lo que tiene la FAMA. Yo levanto la mano.

2.- ¿A quien le han salido de forma espontánea uno o varios voluntarios, que a modo de guardias urbanos improvisados, han detenido el tráfico, para que yo me pudiera lucir maniobrando.... Yo levanto la mano.

3.- Veo un aparcamiento, introduzco el coche de frente, pero me gusta la perfección, así que suelo sacarlo de nuevo y lo intento al revés, primero voy hacía la izquierda con el coche, luego a la derecha, lo entro, lo saco, menos por el aire pruebo todas las posibilidades, soy toda dominio. Por supuesto al final queda perfecto. Y mira mientras yo realizo las maniobras en busca de la perfección, los otros conductores, me esperan atentos a mis seguros movimientos, acompañándome con una musiquita de fondo, con lo único que tienen a su alcance “el claxon”. Yo levanto la mano.

4.- Por último y para no abrumaros más....tengo plaza de parking en la calle (sin pagar, siempre acaba alguien solidario ofreciendo su lugar de aparcamiento, aunque sólo sea para no tener que perderse mi destreza si me voy a aparcar más lejos....) Yo levanto la mano.

Por supuesto este tema invita a la reflexión una vez más, creo que somos injustos cuando decimos que esta sociedad se esta sumiendo en la apatía generalizada, yo puedo decir por propia experiencia que eso no es cierto......si una simple manera de hacer, genera tanta expectación cotidiana, en algo que podría decirse irrelevante, cuanto más generará las otras circunstancias en las que se envuelve la humanidad diariamente. De todas formas me gustaría dejar una frase para una última reflexión...

"La duda es el principio de la sabiduría" Aristóteles

Así que si en este momento te invade un sentimiento de duda, ánimo estas en el buen camino...

Brisa Urbana

Aire......

Últimamente curiosos encuentros se suceden en mí vida, como si la fuerza de la gravedad hubiera cambiado de dirección.....

Quizás son esas gafas de sol nuevas, que compré y no uso, esas que me hacen ver la vida de un color diferente. Quizás sea que los demás se han dado cuenta de que necesito gafas para oír, porque mi mirada tiene una visión perfecta, y mis oídos están empezando a necesitar pilas nuevas, a causa del uso frecuente a que están sometidos.

Pero el otro día, cuando intercambiamos irracionalmente nuestras cazadoras por descuido, y nos encontramos para devolvérnoslas, sin conocernos, sin haber mediado palabra, fue extraño que mientras tomábamos un café, o fueron dos, o quizás no tomamos café.....nos descubriéramos como dos viejas amigas, compartiendo nuestros secretos, que dejaron de serlo al entrar en contacto con el aire.

Ahora al cabo de una escasa semana, pienso en nuestro encuentro y me parece sacado de una pintura abstracta, donde dos mujeres comparten parte de su historia en unas dimensiones limitadas, pero sus colores se entremezclan, sus figuras aparecen difuminadas y lo único que parece pertenecer a la realidad de los ojos que las leen es su sonrisa.

Esa sonrisa que dejo de pertenecernos cuando el camarero nos trajo la cuenta...... confusas y expectantes por saber si nos volveríamos a encontrar.....

Brisa Urbana

Laberinto de letras

Las letras circulan caprichosas a su antojo, por un camino de un solo sentido, por eso se entrechocan entre sí en su afán de descubrir la salida.

Intento dibujarlas, modelarlas, sólo deseo complacerlas, que se exhiban descaradas, bellas, dulces, inquietas, peligrosas, sugerentes, atrevidas, pero en la oscuridad en las que las he dejado inmersas, ya no es posible que se encuentren y las palabras se alejan más y más entre sí, ya no se entrelazan y las frases son sueños que sólo existen en mi imaginación..

Aquellos bellos momentos en que las letras se dejaron llevar al ritmo que marcaban los puntos suspensivos, ahora son solo recuerdos, los interrogantes ya no obtienen respuestas, los signos de admiración quedaron en el olvido y en el recuerdo de unos cuantos amigos, y como si del silencio se tratará o de una despedida, un punto final. Un punto y final, como un circulo que cierra un ciclo.

Mañana intentaré salvar el espacio que nos separa. Hoy ya es muy tarde.....

Brisa Urbana.

Sensaciones

Hoy el mar fuerte, varonil, provocador, se mira en el espejo de la luna, y un manto de estrellas lo cubren para que sus aguas absorban su calor y su luz.

Saben que esta noche, es la noche en que yo dejaré acariciar mis pequeños pies por las juguetonas cosquillas de la arena y mis risas acompañaran sus gemidos y nuestros sonidos se escucharan al otro lado del universo, nuestro propio universo.

Necesito tomar un baño de amor, de sensaciones, de caricias, de ternura, de miradas, de sonrisas, de ilusiones, de amistad, de libertad.

Y mientras me sumerjo en la vida y bailo entre sus olas, dejaré volar mis pensamientos en el vacío, entre las estrellas y el cielo, entre las estrellas y el mar, para después recuperarlos mientras camino hacía algún lugar llamado destino.
Brisa Urbana

No-Vida

Hoy me encontré a un conocido que llamaré Miguel, a quien hacía tiempo que no había visto, tras los saludos preliminares, me hizo la pregunta típica, tópica, de....¿Cómo va tu vida? En realidad deduzco que más bien deseaba explicarme como iba la suya.

Aunque no juzgo, creo que a mí también me ha pasado hacer la pregunta y descubrirme minutos después contestándola con todo lujo de detalles, según a quien tengo por interlocutor, aunque honestamente eso no es lo habitual.

El caso es que al cabo de unos minutos de conversación, descubro a Miguel en una de esas frases lapidarías, donde las haya:

-"Mi vida empieza cuando finaliza mi jornada laboral".

Le invite a que me diera más detalles, ya que se que Miguel trabaja muchas horas, con lo cual deduje que debía vivir poco y eso me inquieto.

Animado por mi interés Miguel me aclaró que propiamente “Su vida empezaba cuando después de llegar a casa, finalizaba las tareas que tenía pendientes en el hogar”.

Así es como conocí que Miguel que suele hacer una jornada de unas 12 horas diarias, más las dos horas diarias que dedica a la puesta a punto de su casa, consumía 14 horas de su vida, en su NO-VIDA.

La conversación después derivo en otros aspectos y el tema quedó aparcado, pero al despedirnos Miguel me comentó que debía marcharse, porqué trabajaba tantas horas, que necesitaba ir a dormir pronto sino al día siguiente no rendía lo suficiente, y le gustaba ver un poco la TV, para estar informado, antes de ir a dormir.

Ello me llevo a pensar, que si quitamos el tiempo que Miguel necesita cada mañana, para levantarse, afeitarse, ducharse, completar su aseo personal y el desplazamiento hacía el trabajo, a Miguel el único tiempo que le queda para vivir es el tiempo que pasa durmiendo, y por lo que interpreté por sus palabras, últimamente el estrés, le impedía conciliar bien el sueño y de hecho hacía tiempo que no soñaba.

Cuando nos despedíamos quise decirle unas palabras, realmente desee compartir mis pensamientos con Miguel, dejarle alguna pregunta para que Miguel la respondiera, camino de su casa, pero la despedida fue tan rápida..... que no tuve tiempo de hacerlo.

En ese momento comprendí porque Miguel y yo a pesar del tiempo que hace que nos conocemos y de la empatía que siempre hemos sentido el uno hacía el otro, nunca hemos llegado a ser mi amigos, no ha habido tiempo para la amistad, en si el tiempo es un recurso que escasea.

Es cierto que Miguel dispone de un buen coche, un piso situado en una bonita zona de la ciudad, y suele viajar en agosto a algún lugar exótico, aunque siempre lo hace sólo. Quizás esas propiedades, le permiten tener una sensación de seguridad basada en las pautas y valores que proclama la sociedad en que vivimos.

Pero realmente ¿Alguien puede desear llevar una No-Vida como la de Miguel?, y sin embargo ¿Cuantos de nosotros conocemos a un Miguel o incluso en algún momento de nuestras vidas podemos confundirnos con él?.
Brisa Urbana

AMIGOS EN EL DESIERTO

Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron, y uno le dio una bofetada al otro.

El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse.

El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA.

Intrigado, el amigo preguntó:
¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?

Sonriendo, el otro amigo respondió:

"Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo".

Si algún día no recibes la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya, porque nadie tiene más necesidad de una sonrisa que aquél que no sabe sonreír.

¿Hablamos de amistad?, ¿Hablamos de aptitudes? ¿Hablamos de sonrisas?
Quzás una cosa lleve a la otra.....

Perdida de oportunidad / Parte II

“Chaman”, era el apodo con el que dejo su último empleo, cansado de su actividad burocrática tan lejos de su verdadera vocación.

-Hospital General precisa de Director para reincorporación inmediata, así rezaba el anuncio, o más bien, lo que ahora recordaba de él que le llevo a el puesto que ocupaba-

No lo dudó ni un instante, y ahora estaba allí, en la residencia remota en un lugar perdido y a la vez idílico

Ubicada en una preciosa bahía, desde la que divisar eternos atardeceres, con alojamientos estilo “suite” para sus inquilinos, con enormes espejos, y un precioso jardín inundado de árboles, bajo cuya sombra se alineaban bancos multicolores que esperaban a los transeúntes cotidianos.

El, la había visto a lo lejos, y una atracción indefinible le coloco a su lado en el rincón más hermoso del jardín, en el mismo instante en que ella se desplomaba la recogió prácticamente al vuelo, y así se quedo durante algunos minutos observándola, una sonrisa de ternura le iluminaba el rostro mientras su corazón cambiaba de dueño…

Carla, que así se llamaba la mujer de la que se había enamorado desde el lado infinito de su corazón, fue trasladada al hospital donde él trabajaba, durante todo el tiempo que duró el examen, Carla estuvo prácticamente inconsciente, sólo durante unos segundos, ella abrió los ojos..... pero en aquel único instante en que sus miradas se cruzaron Chamán entendió que Carla tenía que curar algo más que su cuerpo maltrecho, tenía que curar otras heridas, por las que sus conocimientos médicos poco podían hacer, pero si su amor recién nacido.

Cuando Carla empezó a sentir nuevamente su cuerpo, una tormenta de espesos nubarrones, empezó a cubrir el cielo de su mente, deseaba no despertar, continuar su sueño, pero en ocasiones necesitaba abrir los ojos para conectarse con la realidad, empezó a acostumbrarse a su sonrisa cada vez que cedía a su impulso, y poco a poco su sonrisa, se ampliaba y no sabía como cada vez abarcaba más y más espacio, hasta que un día decidió dejar sus ojos abiertos, para ver aquel hombre de tez morena, que día tras día le acompañaba en su soledad, hasta que un día se dio cuenta de que ya no estaba sola.

Carla no recordaba como había llegado hasta allí, no recordaba quien era, y como era su vida, pero confió, confió como su intuición le decía no había confiado jamás, poco a poco las pericias médicas fueron sanando su cuerpo, y poco a poco ella, empezó a sanar su alma, primero le puso unas dosis de ilusión, de esperanza, pero lo que realmente la curó fueron las grandes dosis de amor que recibió.

Al cabo de tres semanas, Carla salía del hospital, seguía sin recordar muchas cosas de su pasado, pero tenía un hermoso presente, y un esperanzador futuro, aquella tarde mientras paseaban por la bahía cogidos de la mano, un hermoso atardecer rodeo sus cuerpos mientras se besaban apasionadamente, sus cuerpos sincronizados trazaban círculos, al ritmo de una música imaginaría.

Brisa Urbana
Coautor: "La Mirada del Angel"

Agradecimientos a Quique, por su sugerencía y colaboración y a tod@s vosotr@s por hacer que un simple relato, se convierta en algo más, gracias a vuestros enriquecedores comentarios y sugerencias.

Perdida de oportunidad / Parte I

Su sueño se había truncado, después de días de soledad, de espera, en aquella bella bahía, el sol ahora oculto tras la suave línea del horizonte, se apagaba, al mismo ritmo lento pero continuado de sus esperanzas.

La mujer que se había reflejado en la mañana en el espejo, distaba mucho de ser la misma que ahora reposaba su mirada en la distancia, ajena a las figuras que se cruzaban en su camino y a las que trataba de esquivar, sin demasiado éxito.

Había desaprovechado su oportunidad y el destino no había querido regalarle otra, y tal y como estaban las cosas, el cansancio que ahora acumulaba su existencia le impedía moverse con la agilidad y dinamismo que la caracterizaban.

La espera había terminado y sus pasos se encaminaron, a aquel pulmón de oxígeno que otras veces le había servido de catalizador para recuperar la energía perdida, estaba a corta distancia de donde se encontraba, por lo que pudo llegar sin demasiada dificultad.

Dejo caer su pequeño cuerpo en aquel viejo banco, y ella se dejo resbalar por entre sus maderas astilladas y descoloridas, su color también se había vuelto verdoso, empezaba a sentirse enferma, aunque no era capaz de distinguir, si ese estado era fruto de un malestar venido como respuesta de su cuerpo o de su alma.

No conocía a nadie en esa ciudad, por tanto con la despreocupación que le permitía la angustia que en ese momento experimentaba, no se preocupo de aquella figura borrosa con la que minutos después compartió el banco. De hecho lo ignoro conscientemente. No deseaba ni siquiera un contacto visual, con nadie que no fuera ella misma, y mucho menos una conversación trivial con algún desconocido, por eso no movió ni un solo músculo y continúo en su letargo ajena a todo, incluso a sus sentimientos.

Su estado duro poco, de hecho empeoro en los siguientes minutos, había olvidado tomar su medicación, lo recordó en el último segundo, justo cuando su cuerpo rozaba la madera, caía irremediablemente y su cabeza se golpeaba con el suelo.

El impacto no lo notó, cuando abrió los ojos, no vio las batas blancas, ni las mascarillas, ni la camilla, ni le importó donde se hallaba, vio una sonrisa que le tranquilizó, aquel médico parecía más un chamán que un residente de un gran hospital, mientras se sumía en un profundo sueño dejó su vida en sus manos, y decidió no ocuparse ella de su recuperación, en realidad poco le importaba.
Brisa Urbana

Encuentros

Yo también he bailado bajo la lluvia, he saltado sobre los charcos, he corrido detrás de las mariposas, he jugado con las margaritas, he dejado caer mi cuerpo sobre la hierva húmeda, he caminado por la playa bajo la luna llena, he dejado huellas en el mar, he escuchado hablar a las sirenas.

Yo también soy un poco tú.

Tú también eres un poco yo.

Recuérdalo la próxima vez que nos encontremos en la ciudad.

Nos ayudará a reconocernos.

Brisa Urbana.

Reflejo de la vida

Este cuento sufíe, es un punto de referencía para mí, desde el día en que lo lei. Hoy algo vivido me lo ha recordado y lo he querido compartir con vosotr@s, porque creo que invita a la reflexión.

Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada de un pueblo. Un día pasó un joven se acercó y le preguntó lo siguiente:

-Nunca he venido por estos lugares, ¿cómo son la gente de esta ciudad?

El anciano le respondió con otra pregunta:

-¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de donde vienes?

-Egoístas y malvados, por eso estoy contento de haber salido de allá.

-Así son los habitantes de esta ciudad, -le respondió el anciano.

Un poco después, pasó otro joven, se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta:

-Voy llegando a este lugar, ¿cómo son los habitantes de esta ciudad?

El anciano le respondió de nuevo con la misma pregunta:

-¿Cómo son los habitantes de la ciudad de donde vienes?

-Eran buenos y generosos, hospitalarios, honestos y trabajadores. Tenía tantos amigos que me ha costado mucho separarme de ellos.

-También los habitantes de esta ciudad son así, -respondió el anciano.

Un hombre que había llevado sus animales a beber agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano:

-¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta realizadas por dos personas?

-Mira -respondió el anciano-, cada persona lleva el universo en su corazón. Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, también aquí encontrará amigos fieles y leales. Porque las personas son lo que encuentran en sí misma, encuentran siempre lo que esperan encontrar.

Apagón

Hoy siento que mi luz ha bajado en intensidad. Un nutrido grupo de mosquitos, se acercaron a mí, se posaron en mi envoltura.

Decidí utilizar algún insecticida, cualquier cosa..... para alejarlos, pero al mirarlos más detenidamente descubrí que no se trataba de mosquitos, con estupor comprobé que había diminutas partículas de mi, flotando alrededor de mí propia luz, como si quisieran apagarme.

Lejos de huir por la emisión de calor, se ajustaron a mis movimientos, se pegaron a mi piel, sentí que ya no transmitía esa luz que creo me caracteriza, pero igual es más un deseo que una certeza.

Por suerte hay otras luces y la ciudad seguirá iluminada, aunque probablemente yo no podré verla, me lo impiden las sombras de mi propia oscuridad.

¿Llueve?, ¿Lloras?......., poco importa, en definitiva, sigue siendo agua. AGUA. Quizás es lo único que necesito para calmar mi sed.

Perseverancia

Las notas empezaron primero a resbalar del instrumento, desfiguradas, desdibujándose en la estancia, eran notas recién nacidas, con ese olor a nuevo que tanto me gusta. Empecé a sentir el cosquilleo que se producía en mi espíritu cuando estaba a punto de ocurrir algo a lo que debía prestar atención. Pero en aquel pequeño antro, por poner algún nombre al sitio donde me encontraba, no se me ocurría que cosa relevante podría ocurrirme.

Cerré los ojos, acomodé mi cuerpo a aquel diminuto y colorido sillón, que no encajaba en absoluto con la decoración tosca del lugar, y dejé a mis pensamientos bailar al ritmo de la música, que ahora empezaba a tener forma y color, al igual que ocurre con las pinturas, que tras las primeras pinceladas, empiezan a dejar entrever la belleza que después se reflejará en nuestra mirada.

Ensimismada en mis pensamientos y concentrada en la imagen que me devolvía el espejo que tenía situado frente a mí, que reflejaba mi lado domesticado y mi lado más salvaje conviviendo en perfecta armonía, no percibí a la silueta que entre las sombras que se descolgaban como cuadros de las paredes, empezó a dibujarse en ese mismo espejo.

Para cuando lo vi ya era tarde, sus labios ya se acercaban a los míos y tuve el tiempo justo de rodearlos con mi mejilla. La cara del hombre no cambio de expresión, para cualquier observador neutral la escena habría pasado desapercibida, pero yo le conocía lo suficiente, para saber que bajo la frialdad de que quería dotar su expresión, en ese momento en su interior un remolino de emociones, pugnaban por desatarse y fundirse en un cálido abrazo mezcladas entre las mías.

Sin embargo nada de eso ocurrió. Su tez morena, que contrastaba con mi blanca piel, sus ojos claros, que contrastaban con mi oscura y profunda mirada, sus labios que guardaban celosamente una mueca en forma de sonrisa, contrastaban con mi sonrisa que enmarcaba una cara. Sin embargo mi sonrisa expresaba tristeza de hecho poco a poco empezó a disiparse entre mis recuerdos.

Hacía ya un año que nos habíamos separado, en un día en que nuestro amor escapó a nuestro entendimiento, al principio me convencí que detrás de cada noche, vendría un nuevo amanecer, pero el amanecer, cada día tardaba más en despuntar, y poco a poco la oscuridad lo invadió todo.

Yo, por aquel entonces componía canciones, pero para que mi creatividad diera sus mejores frutos, necesitaba de la experiencias propias o ajenas, y en los últimos tiempos mi vida se estaba despoblando, los días en los que yo era amor, se estaban trasladando de ciudad, y eso hacía que las letras que componía sonaran huecas, vacías.

En este momento no estoy segura, de cuantos minutos pasaron, hasta que recuperamos la capacidad de hablar, de comunicarnos con algo más que no fueran nuestras miradas.

La primera en hablar fui yo, intenté que mi tono sonará tan dulce como siempre......y la pregunta salió como si otra persona la hubiera formulado.

- ¿Qué te ha ocurrido, pareces tan distinto....?

Ahora al fijarme mejor y estudiar con detenimiento su expresión, pude ver cosas que hasta ahora habían pasado desapercibidas, pude comprobar que su mirada no parecía tan fría como en un primer momento había podido vislumbrar, casi la vi cálida, sentí que esa mirada estaba intentando expresar algo, ya que sus palabras parecían no querer acompañarla.

El contesto, con un escueto:

- Es que ya no soy el mismo, éste hombre que tienes ante ti es distinto. Deje mi cargo de alto directivo, abandoné el mundo de la empresa, huyendo de ese yo que me era tan desconocido, y que me había obligado a dejar lo que más amaba, yo le odiaba por eso.
Por ello, me obligue a huir a alejarme de él, tanto, que ahora el hombre que tienes ante ti sólo conserva un pequeño recuerdo en su alma de aquel que fue, para evitar volver a encontrase con él.

Hablamos hasta el amanecer, un amanecer que compartimos. Con los primeros rayos de sol, nuestras vidas volverían a separarse, yo viajaba a un rincón remoto y él debía colaborar con sus aportaciones para un artículo en una importante revista, sobre uno de los lugares más bellos y más pobres que pueblan nuestro mundo.

No quisimos compartir nuestros destinos, pensamos que sería muy triste imaginarnos tan lejos físicamente y tan cercanos en nuestros corazones. Así que una vez preparados, nos dirigimos a la salida del hotel con nuestros equipajes, nuestras ojeras, que denotaban la falta de descanso, y nuestra tristeza, que era lo que más nos pesaba del equipaje.

Paramos un taxi y esta vez deje que sus labios y mis lágrimas se besaran, dejé que me corazón se quedará entre sus cosas, y él supo que se lo llevaba enganchado a su piel. Cuando el taxi arrancó grito algo, pero el viento que entraba por la ventanilla abierta sólo me entregó un rompecabezas con sus letras, que no sabía como descifrar.

No conservo ni un vago recuerdo de las horas que pasé en aquel avión, ninguno, los borré de mi mente, incluso antes de que finalizará el viaje, mi avión hizo dos escalas, se alargo 10 horas más de lo previsto, es mi único recuerdo, eso y que cuando viaje del avión con los ojos hinchados y rojos por lo que supongo fue un continuo llorar, mi mirada veía borroso y casi no pude distinguirle entre los pocos visitantes del aquel remoto aeropuerto. Sólo me enteré que estaba allí, al sentir la dulzura de su voz al susurrar mi nombre resbalando por mi piel en forma de beso.

De cómo supo como y donde encontrarme nunca me lo dijo, y realmente ahora ya no me importa mucho, por que en estos días......mientras estoy junto a él.....

DETRÁS DE CADA NOCHE, LLEGA UN NUEVO AMANECER.

Brisa Urbana.

A cambiar también se aprende

Últimamente me siento cambiar, creo que sin ser del todo consciente al principio, una de mis elecciones, me llevó al cambió, en un primer momento, no sopese en exceso lo que mi elección implicaba.....

Sin embargo las elecciones personales, son lo que conforman el tipo de vida que vamos a vivir. Para mí esa decisión fue la realización de un sueño, y me ayudó a encontrar el camino en el que ahora me hallo.

Al perseguir mi sueño, conseguí aprender de mí misma cosas que hasta entonces desconocía, y ahora sólo me queda compartir algunos de mis descubrimientos, superar mis propios límites y continuar mi camino.

Ahora ya no necesito perseguir mis sueños, ahora camino a su lado para que evolucionemos juntos. Ellos parecen tener vida propia que comparten, conmigo y yo comparto con ellos la esperanza y la ilusión de verlos convertidos en realidad.

Brisa Urbana

Momentos compartidos

Aquí sentada frente a ti , sin ninguna idea preconcebida, como si fuera la primera vez que te encuentro, paseo mi mirada por un espacio de tu vida, mientras busco entre tus palabras, encuentro una historia y me dejo arrastrar por ella, como si ya fuera parte de mi historia.

Y mientras te escucho a través de mi mirada, y te recibo a través de mi pantalla, rescato entre las formas que percibo, tú luz y tus sombras, tus temores y tus ilusiones, tus pensamientos, te he visto abandonad@ entre tus letras, te he visto asomad@ a esa ventana, y me he puesto a temblar al verte tan cerca, has entrado en mi espacio vital, y lo curioso es que no me he sentido incomoda por ello.

Aunque sólo sea por esta vez , voy a dejar mi hábito de preguntar todo aquello que no entiendo, porque quizás no encuentre la respuesta, y el no tener respuestas siempre genera en mí una sensación de incertidumbre y eso es lo que menos deseo en estos momentos, ahora sólo deseo poder seguir disfrutando de tu compañía.

Gracias por estar ahí.

Brisa Urbana

Sueños de agua

Siento debilidad por las historias de final feliz, supongo que mi sonrisa invita a compartir bellos momentos y me encanta coleccionarlos. Las historias son como las fotografías las que dibujan sonrisas las recuerdas con simpatía y cariño. Espero que la disfrutes como yo la disfruto en el recuerdo, al que he ido poniendo adornos, para hacerlo más bonito.
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Parecía que la ciudad estuviera deshabitada, las calles desiertas, el sol golpeaba con dureza la piel, y el calor empezaba a hacer estragos en mí interior, una especie de fuego recorría mis venas, y empezaba a sentir una necesidad imperiosa de agua. Agua que regará mis sentidos, agua que humedeciera todas mis cavidades, agua que apagará las llamas que empezaban a asomar en mí mirada.

Hacía tiempo que no llegaba tan pronto a una cita, quizás porqué quería asegurarme de que él no iba a aparecer, quería asegurarme que no se trataba de un error. Miré a mi alrededor pero seguí sin descubrir ni un alma, estaba segura de que si hubiese encontrado alguna, provendría de las profundidades del infierno.

El calor volvía a ser latente, por unos instantes lo había olvidado, pero ahora un pequeño picor acompañaba a mi piel que empezaba a enrojecer.

Habíamos quedado en el centro de la plaza, justo al lado de la fuente grande, que ajena a todo dejaba manar el agua por todos sus poros, sus dibujos caprichosos, resaltaban entre el sonido que se entreveía burbujeante y juguetón, cerré los ojos para calarme su música, pero con los ojos cerrados no podía distinguir entre el ruido de los neumáticos arrastrándose sobre el asfalto y el sonido de las gotas de agua entrechocando sus diminutas partículas entre sí.

En mi mente un cortocircuito produjo el efecto domino y en una fracción de segundo todos mis sistemas fallaron, fue entonces cuando mi cuerpo sin consultar, de un salto se introdujo en la fuente, cuando el resto de mí persona quiso reaccionar ya no tenía sentido parar o así al menos se justifico.

Durante unos segundos yo desaparecí como tal, deje de ser yo, y fui agua fresca, sol, hasta convertirme en un punto de luz en el infinito mundo de la felicidad, baile y reí a carcajadas, sola, sin ritmo que marcará mi danza, los pájaros de detuvieron para aprender mi canción, lo bello que resultaba el sonido de mis risas.

Cuando por fin recuperé la voluntad, espere unos minutos a recuperar mi cordura, mis ojos brillantes y confundidos, se fijaron en un destello en el fondo del agua, que reveló una pequeña botella, me acerque a recogerla, pensé que esa fuente que había compartido discreta su agua, se merecía que la dejará bella sin restos de suciedad.

Al coger la botella entre mis manos vi que su marca llevaba mi nombre y en su interior un mensaje, el mensaje decía.......Te quiero.

Por primera vez en mucho rato mi mirada escapo al agua de la fuente, y entonces lo vi oculto tras un ramo de rosas blancas, que se mojaron al saltar en el interior de la fuente y abrazarme.

Alrededor un aplauso tímido al principio y estruendoso después, mezclado con voces que gritaban al unísono, en una jerga incalificable, cerraron el circulo, nos besamos, saludamos, y salimos corriendo del agua, empapados en amor y huimos hacía las sombras ocultas de un corazón.

Brisa Urbana

Percepciones

Hoy me he pasado toda la mañana caminando del revés, con la cabeza tocando el suelo y los pies mirando las estrellas, mis pies felices reposaban sobre mis piernas.

Lo curioso es que a nadie ha parecido extrañarle, me miraban indiferentes, a lo sumo he visto alguna mirada entre sorprendida y curiosa, incluso alguien parecía dispuesto a acercarse y entablar conversación..... pero finalmente ha continuado su camino sin titubear.

Ahora lo sigo viendo todo del revés, pero he llegado a la conclusión de que es el mundo el que se ha dado la vuelta, y yo la única que camino en la posición correcta. De todas formas me he sentido sola en algún momento, vivir de forma diferente es lo que tiene.

Brisa Urbana