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Hoy sólo deseaba beber y encontré el agua que necesitaba para saciar mi sed.
Mi boca se colmó de dicha al sentir su frescura, tanta, que en este instante me siento una mujer de agua.
Soy su transparencia, su luz, su flexibilidad, su tiempo y espacio, su piel, su generosidad, su armonía, soy el fuego que extingue y por ser, soy la que soy.
Brisa Urbana
Imagen: ¿?? Gracias...


Antes de tu primera vez ¿Te imaginabas así, un agujero negro?
En este momento simplemente he pulsado el signo de igual invertido y es como si mi vida se hubiera detenido por completo, hasta poder sentir la nada.
Así parada, no sé muy bien por dónde empezar, lo primero que me surge no es la quietud más absoluta, precisamente. En mi interior se ha formado un remolino oscuro, que empuja hacia afuera y hacía adentro, alternativamente, una fuerza gravitatoria desconocida que parece absorber toda la luz, por pura necesidad, por puro pavor de quedarme en esa nada, sin nada que ser, nada que sentir, nada que experimentar.
Pero pasa el miedo, pasa la necesidad de huir, pasa la decepción, pasa la espera, pasa cualquier emoción y me quedo ahí en ese vacío, empezando a sentir por primera vez la quietud. De mi centrifugado interior, empiezo a generar fotones y a nutrirme de ellos y a expulsarlos al exterior, empiezo a devolver al universo lo que había tomado de manera inconsciente.
Sigo en la nada, pero ahora empiezo a sentir como todo en mí se empieza a transformar, el aburrimiento en una especie de alegría contenida, la impotencia en esperanza, la calma en pasión, la brisa en viento, todo adquiere movimiento de nuevo, como si una mano invisible hubiera pulsado la flecha de avance y comienzo a hacerlo sin cuestionarme nada.
El baile de estrellas a mi alrededor cesa por completo, ahora solo siento bailar a las mariposas en mí estómago, mientras cierro los ojos para intensificar la sensación.
Brisa Urbana
Imagen: Neoteo.com

Por comer cerezas, como si nos fuera la vida en ello, porqué nos va.
Y nos va la pasión y el corazón y la cordura.
Lo mejor de los locos es que hacen locuras, ajenos a las mediocridades de quienes les rodean, siendo capaces de ser ellos mismos porque ya nadie les puede juzgar más allá de la etiqueta que les precede. Crean su propia realidad, el mundo les queda corto, sólo es cuestión de supervivencia romper con los límites establecidos.
Necios o genios, caminan tres pasos por detrás o por delante de la sociedad a contracorriente, sobre su alma voladora, con un corazón que les es fiel, valientes fuera de su miedo. Solos, más allá de quién les acompañe.
¿Quién no ha sido un loco alguna vez?, ¿Quién no se ha sentido atrapado en su libertad y libre en su cautiverio?
Así, mi historia contenida en una simple fruta, como si fuera Eva en mi paraíso particular, me dejo llevar por la dulce tentación que me susurra, cómeme...
Y qué si nos llaman locos.
Brisa Urbana
Imagen: Cedida por P.B. Autor: ¿??

Probablemente no nos hemos parado a pensar, que somos como esa caracola, emitimos palabras, pero protegemos nuestros oidos detrás de una envoltura más o menos bonita, que no permite traspasar el sonido.
Tal vez la pregunta sería... ¿A quién escucho yo?
Todo empieza por un impulso, dudas solo un instante y al momento siguiente, sin apenas darte cuenta, has empezado a mover el engranaje hacía un mundo mejor, como una cadena difícil de romper, incluso si en el mejor de los casos uno se decide a iniciar la andadura consigo mismo, siempre acaba llegando a otros.
Detrás de las prisas, de lo que a base de no mirar ya no vemos, existe algo que sí podemos hacer, para que otros no se sientan tan solos, para que se sientan acogidos, para saber de primera mano lo que piensan, sienten, para que se puedan mostrar como son, en colores o en blanco y negro, para que cese el ruido y podamos dejar de esconder nuestras palabras, mientras algo nuevo emerge de nuestro corazón.
Porqué ellos, siempre son, un poco nosotros.
Brisa Urbana
Imagen: Josephine Wall (Gracias Clo por el dato)
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